top of page

Opiniones y medidas tomadas sobre las llamaradas solares

  • 23 sept 2015
  • 2 min de lectura

El gobierno de los EE.UU. ha propuesto una ley de protección del sistema y la infraestructura eléctrica en caso de ataque terrorista y tormenta magnética solar. Es como si estuviesen previendo y preparándose para lo que puede venir en los próximos 2 o 3 años, y el gobierno y los militares hacerse cargo de la situación en caso de emergencia.

El investigador Ashley Dale, que trabaja en la identificación de los riesgos de una tormenta solar como parte del grupo internacional SolarMAX, afirma que es "solo cuestión de tiempo para que una tormenta solar excepcionalmente violenta" acabe golpeando la Tierra y "devaste" sus sistemas de comunicación y suministro de electricidad. "Sin electricidad, la gente tendría dificultades para repostar sus coches o sacar dinero del banco. Además, los sistemas de aguas y alcantarillado se verían afectados también, lo que crearía epidemias en las áreas urbanas, con el regreso de enfermedades que pensábamos que habíamos dejado atrás hace siglos", ha asegurado Ashley Dale en declaraciones a la revista 'Physics World'. Dale hizo énfasis en que este tipo de suceso es "inevitable" y recordó que, según cálculos de predicción de la NASA, cada 150 años en promedio la Tierra se vuelve vulnerable a una supertormenta solar de gran magnitud como la ocurrida en 1859 y que fue bautizada como el Suceso Carrington. Por ello, añadió, la última "tendría que haber ocurrido hace cinco años". El organismo estadounidense indicó que durante la última reunión del grupo de trabajo de SolarMAX el año 2013 en Estrasburgo (Francia), un equipo de investigadores concluyó que la predicción meteorológico-espacial avanzada constituye la "mejor solución" y propuso enviar 16 pequeños satélites cúbicos a la órbita solar para proporcionar información con antelación sobre posibles tormentas solares. Dale, por su parte, sugirió que el diseño de satélites y naves espaciales se hiciera pensando en hacer menos "sensibles" los instrumentos de a bordo y que estén "mejor protegidos" ante aumentos drásticos de la radiación como consecuencia de las tormentas solares.

Si se dispusiera del tiempo suficiente, las compañías eléctricas podrían tomar precauciones, como ajustar voltajes y cargas en las redes, o restringir las transferencias de energía para evitar fallos en cascada. Pero, ¿Tenemos un sistema de alertas que nos avise a tiempo? Los expertos de la NASA opinan que no. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer). La nave, lanzada en 1997, sigue una órbita solar que la mantiene siempre entre el Sol y la Tierra. Lo que significa que puede enviar (y envía) continuamente datos sobre la dirección y la velocidad de los vientos solares y otras emisiones de partículas cargadas que tengan como objetivo nuestro planeta.

Algo que podría ocurrir mucho antes de lo que nadie imagina es La «tormenta solar perfecta», de hecho, podría tener lugar durante la primavera o el otoño de un año con alta actividad solar. Y es precisamente en esos periodos, cerca de los equinoccios, cuando serían más dañinas para nosotros, ya que es entonces cuando la orientación del campo magnético terrestre (el escudo que nos protege de los vientos solares), es más vulnerable a los bombardeos de plasma solar.


 
 
 

Comentarios


bottom of page